Audio Producción 4.0: Nuevos retos y oportunidades

La nueva era 4.0 ha hecho cambios irreversibles en la Industria Musical. Es un hecho que los avances tecnológicos son evidentes en las zonas urbanas.

En México estamos adoptando apenas algunos cambios, principalmente en cuanto a distribución se refiere. Esto es un problema a mediano y largo plazo, puesto que ya existen algunas soluciones desarrolladas en otros países, pero no se han aplicado porque los límites de extensión implican abrir oficinas y montar infraestructura en nuestro país.

¿Cuáles son los retos principales que representan oportunidades en México?

Retos en audio producción

Los estándares de producción han bajado para permitir la apertura de nuevas disqueras, sellos y casas productoras.

Se requiere una gran inversión para montar un negocio similar a las empresas que se desarrollaron durante los años 50’s. Los modelos de negocio han cambiado y minimizar presupuestos es una necesidad en las empresas.

Las reducciones económicas que brinda la economía debe ser aprovechada para reinvertirse en los negocios. Sin embargo, la mentalidad ante ello es simplemente ahorrar y almacenar dinero en la cuenta bancaria para seguir operando.

El reto principal en audio producción es producir de forma más rápida y eficiente posible. Las tecnologías vinculadas a las aplicaciones han permitido reducir drásticamente los tiempos de organización e implementación de estándares en la producción.

Coordinar un ensayo, ajustes en arreglos, importación de samples y edición eficiente, permiten terminar un tema musical en tan sólo unas horas (dependiendo su complejidad orquestal) que antes requería al menos un par de semanas.

Otro reto de la industria musical es optimizar las profesionalización en áreas como la publicidad, medios audiovisuales y contenidos en internet.

Podemos ver una gran cantidad de videobloggers, podcasters e influencers usar el mismo modelo de micrófono (tradicionalmente modelos Blue de bajo costo) que permiten ganar cierta nitidez en la captura, sin embargo, no cuentan con las cualidades técnicas básicas para optimizar su discurso, los niveles oscilan tanto y el sonido del cuarto (salvo contadas excepciones), complican la comprensión de los mensajes.

Se habla de democratización de los medios, sin embargo, la preocupación constante más común de este sector de entretenimiento es la calidad de imagen, una percepción errónea que los fabricantes de cámaras fotográficas han sabido aprovechar muy bien.

Algunos retoques de sonido son posibles gracias a la distribución y desarrollo de herramientas gratuitas para la restauración y control de sonido. Sin embargo, los videobloggers y podcasters pasan más tiempo editando gran cantidad de video, descartando tomas o encuadres y dejando a segundo plano la importancia de un buen audio, que en muchos casos podría compensar sin complicarse demasiado ante una toma mal lograda.

Los memes en video han invadido las plataformas digitales y últimamente se ha puesto de moda saturar los niveles de sonido como forma de acentuación en el discurso, pero a pesar de ello, en realidad representa una carencia de habilidades para apoyarse en el mensaje directo. Un sonido puede decir mucho, pero un discurso directo siempre será una mejor alternativa.

Y hablando de discurso, el uso de material de archivo ha enriquecido muchas veces la percepción de las nuevas generaciones. En algunos casos, utilizar imagen o sonido de archivo podría ser más efectivo si se restituyeran adecuadamente los sonidos. Clips de entrevistas que pierden el canal izquierdo por segundos, discursos grabados en Beta o VHS con hiss excesivo o graves generados por la gran cantidad de generaciones añadidas para su permanencia, transmisiones radiofónicas que podrían ser más claras con invertir la fase de algunas frecuencias para incrementar su legibilidad.

En cuanto a producción, pocos creativos comprenden que el trabajo hecho en los estudios de grabación también es material susceptible de utilizar en presentaciones en vivo. No es necesario producir más secciones musicales porque manipular y aprovechar las horas invertidas en los estudios de grabación requieren de abrir la mente a nuevas alternativas. Procesar y seleccionar secciones enteras de canciones, pueden brindar una nueva paleta de sonidos y versiones para replicar en vivo.

Parte de ese conflicto creativo, se debe coordinar adecuadamente, pues otro reto en la profesionalización, es el manejo adecuado del recurso creativo en favor de impulsar el proyecto, por encima de las individualidades. La competencia en la industria musical es cada vez más agresiva, sin embargo, apostarle a contraatacar las opciones de otros proyectos simplemente por demostrar mejor musicalidad, conlleva un desgaste creativo, económico y organizacional que termina minando a los integrantes y sepultando proyectos brillantes en corto tiempo.

En Ad Libitum Estudio nos enfocamos en este paradigma y por ello ofrecemos una serie de micro cursos y alternativas de aprendizaje efectivo a las que te invitamos a conocer.

A este concepto lo hemos denominado “Micro cursos” y deberías echarle un vistazo, pues inician el 2 de Julio de 2018.

Este es el link de acceso, ¡Entérate al respecto!

Conclusión

La dependencia a la distribución digital, financiamiento, fondeo y las barreras en políticas culturales no son causa suficiente para impulsar un cambio en la industria. Desarrollando las habilidades necesarias, optimizandolas en corto tiempo y directo a resolver problemáticas específicas, los retos que representa la industria 4.0 son menos apremiantes y contribuyen a divertirse en el desarrollo de nuevas propuestas y soluciones para la industria.

Gracias por leerme, no dejen de visitar la página y nos vemos en la siguiente entrega.

 

Rafa Mendoza escribe para Ad Libitum desde 2013

Comparte y deja tu comentario

rmh@adlibitumestudio.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *